El pasado 10 de junio, los niños y niñas de catequesis de Comunión, junto a sus familias y catequistas, disfrutaron de una entrañable convivencia de final de curso en el Parque Huerta Otea.
Fue una tarde llena de alegría, juegos, encuentro y convivencia, en la que pudimos compartir tiempo juntos fuera de las aulas de catequesis y agradecer todo lo vivido a lo largo de este curso. Los más pequeños disfrutaron de diferentes actividades al aire libre, mientras las familias compartían un ambiente cercano y festivo.
Además de ser un momento de diversión, esta convivencia nos ayudó a seguir fortaleciendo los lazos de amistad y comunidad entre niños, padres y catequistas, recordándonos la importancia de caminar juntos en la fe.
Queremos agradecer especialmente la implicación de todas las familias y catequistas que colaboraron para que la jornada transcurriera en un ambiente tan alegre y familiar.
Con esta convivencia ponemos fin a un curso lleno de aprendizajes, crecimiento y momentos compartidos, dando gracias por todo lo vivido y esperando con ilusión el próximo curso pastoral.
